La cámara Cañon de Voigtlander

Viernes, 24 de enero, 2014 0 Permalink 0

El “cañon” de Voigtlander que mostramos más arriba es una reproducción de la primera cámara totalmente metálica construída y comercializada por Voigtlander desde 1841. Esta reproducción, de la que se fabricaron 200 unidades, fue realizada en 1956 por la misma firma Voigtlander con motivo de la celebración de sus 200 años de existencia.

Hasta 1841 los objetivos con los que contaban los daguerrotipistas eran de calidad relativamente baja y con una luminosidad muy baja. Esta característica de las ópticas disponibles unida a la baja sensibilidad obtenida mediante la sensibilización de las placas con vapores de iodo, obligaba a utilizar largos tiempos de exposición que en ocasiones podían superar los 30 ó 40 minutos y que hacían dificultoso, sino imposible, la realización de retratos.

Desde 1839 Josef Petzval trabajaba intensamente en la formulación y cálculo de un objetivo de gran abertura que permitiera reducir los largos tiempos de exposición necesarios para obtener un daguerrotipo.
En 1840, Petzval confió la construcción de su objetivo, obtenido mediante cálculos matemáticos, a Peter Friedrich Voigtlander.
Voigtlander presentó a Petzval el primero de esos lentes montado en una cámara de cartón de sección troncocónica que sería la base sobre la que tiempo después fabricaría el famoso “cañon”, la primera cámara fotográfica enteramente metálica de la historia.
Dicha cámara, de la que se calcula que se fabricaron unas 600 unidades de las que sobrevivieron en torno a una docena, llevaba el objetivo de gran luminosidad calculado y diseñado por Josef Petzval.

El “cañon” de Voigtlander  produce imágenes circulares de unos 90 mm. de diámetro. En la parte más ancha de la cámara se ubica una pantalla de enfoque de cristal esmerilado con una lupa que permite componer y enfocar la escena a fotografiar.
Una vez compuesta la escena,  la cámara se lleva al cuarto oscuro donde ese cristal despulido es reemplazado por un chasis con la placa sensibilizada. Ya “cargada” la cámara con la placa sensible, puede volver a montarse en su soporte en forma de horquilla.

Existen tres series de las reproducciones del famoso “cañon” de Voigtlander consideradas oficiales. La primera serie de 25 unidades es de 1939 cuando se cumplían 100 años del descubrimiento de la fotografía. La segunda serie de 200 unidades fue en 1956 para celebrar los 200 años de existencia de la firma. La tercera serie en 1977 fue de 100 unidades.

 

Cámara disponible para los workshops históricos de colodión y de daguerrotipo.